Almorzar en la empresa

A veces, la mejor opción para almorzar con un cliente es hacerlo en la propia empresa. Esto es recomendable cuando se cuente con unas instalaciones que nos permitan mostrar al cliente lo que nuestra compañía quiere transmitir. Hay días en que las reuniones se hacen eternas y tenemos que recurrir, para ganar tiempo, a que nos traigan unos sándwiches y unas coca colas a la sala de reunión, pero esto, aunque también hay que cuidarlo mucho,  no voy a considerarlo aquí como un almuerzo de trabajo.

Lo ideal es disponer de un buen comedor y  contar con una o dos empresas de catering de confianza. Además, haber probado varios de los menús que preparan y, a ser posible, solicitar que nos envíen a un camarero que ya conozca «nuestra casa». Cuando conocemos al cliente es más fácil acertar con lo que le gusta, pero cuando no es así  tenemos que averiguar sus gustos y si por alguna razón hay alimentos excluidos de su dieta.


Lo mejor es ofrecer un almuerzo sencillo, pero con productos de excelente calidad. Hay que contar con un buen vino y ofrecer cerveza  y refrescos ya que, aunque haya que seguir trabajando, a muchas personas les gusta  tomar un aperitivo o regar la comida con una copa de vino.

La mesa debe presentarse de manera impecable, con mantel o mantelitos individuales y servilletas de tela de buena calidad, como las que pondríamos en casa para una comida formal. A la hora de sentarse, hay que hacerlo como marcan las normas de protocolo y, aunque todos sepamos que estamos en un almuerzo profesional, hacer que el ambiente de la comida sea lo más relajado y agradable posible.

Marien Ladrón de Guevara

LA AUTORA :

TE VEO EN MADRID es el resultado de mi inquietud por descubrir y disfrutar de todo lo que nos ofrece la vida unido a un enorme deseo de escribir...[+ info]

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